La última y nos vamos, dicen.
Pues resulta que acá ando, un año después. Sin rastro de espíritu decembrino, pero tratando de escribir algo acerca de lo que el 2010 sembró en mí.
No he querido reflexionar mucho porque quiero disfrutar lo que tengo así como es… por primera vez en mucho tiempo me siento diferente, me siento plena.
Me quedo con el 2010 como el año en que tomé decisiones acertadas, como el año en que decidí que mi vida tenía que cambiar… y todo lo demás solito se ha ido acomodando. No lo creí cuando me lo dijeron por primera vez, pero así fue. He aprendido a agradecer sinceramente, resulta que eso es más satisfactorio que pedir o recibir…
Estoy bien conmigo, y esa es la mejor arma para ser feliz.
No soy dada a proponerme cosas en Año Nuevo pero, si tuviera algo que proponerme, sería el ser feliz. Así lo he manejado en los últimos años y fue en este que logré comprender mis propias palabras, fue en este que comencé a darme cuenta de todas las cosas buenas que hay en mí, a dejar de estar enojada con la vida y a ver que, si quiero, no hay ser humano que me impida ser quien soy, que me impida VIVIR con todo lo que la palabra conlleva.
Agradecida estoy con la vida, con la gente que ha estado a mi alrededor desde hace muchos años, con los que tienen poco de haber llegado y han sido de un apoyo que ocupan un lugar bien marcado en mi corazón. (Ja, ya me estoy poniendo cursi)
Todos ustedes son maravillosos, y no creo que la vida me los haya puesto en el camino por mera coincidencia… llevo mucho de ustedes en mí, y les agradezco infinito el permitírmelo.
Ro y Gu, los AMO.
Hermanas, mi soporte, mis carnavalas, mis cómplices, las quiero infinitamente.
M.K. Mil gracias.
A ustedes, amigos, los quiero que jode. (sí, robé el término)
A ti también.
Y pues ya nomás para cerrar como se debe, y siguiendo la tradición… ¡MUCHAS FELICIDADES!
Que tengan un 2011 lleno de dicha, y de todas esas cosas que se dicen…
Que si se proponen algo, sea porque así lo desean y porque los llevará a la felicidad.
No cenen mucho, luego se me indigestan.
Sigo esperando sus regalos.
A ver que me dejan los Reyes Magos en sus casas.
Los quiero. (Ustedes saben)
Mi sonrisa de “Hola, Año Nuevo”, “Adiós, Año Viejo…”

Mil felicidades Viry…mira la neta sin haber estado muy próxima a ti vía twitter… pero todo lo que aquí dices se nota a leguas…es verdad ha habido un cambio en ti maravilloso y es por cosas como éstas que una sigue creyendo o recupera la fe en la humanidad y en la felicidad… A mí me alegra que estés bien y yo creo que entonces tu blog podría ya llamarse…¡soy y estoy! porque eso es ser feliz
Un abrazo enorme y fuerte…¡gracias por compartir!