Pues llegamos al final del 2009, y cómo cada fin de año… me pongo de nena. Me fastidia.
Sí, termina un año y comienza otro. ¿Y luego?, pues seguimos siendo los mismos, ¿no?. No me explico cómo es que me pongo tan sentimental estos días. Me da por extrañar a gente que ni al caso… me da por reflexionar. Bleeeh, pues sí. Soy cursi y ridícula de vez en cuando, pero ¿por qué en estos días?, ¡¿por qué?!.
Creo que encuentro el pretexto perfecto para dar por terminado un ciclo, y comenzar otro. Aunque eso debería debería hacerlo cada que fuera necesario, no cada que termina un año. Desde hace unos años, dejé de hacer mi lista de propósitos de año nuevo… creo que siempre me proponía lo mismo, y pues no era muy realista que digamos. Ahora lo único que me propongo es hacer lo que me venga en gana, y cómo me dé la gana. Y si me cuesta trabajo, pues chingarle para conseguirlo. Dejé de proponerme cambiar, viajar, adquirir… y todo eso; procuro que mis metas sean a corto plazo, creo que debido a esas, se alcanzan las grandes. Supongo que si estoy bien conmigo, si no le hago mal a nadie; lo que yo me proponga día con día lo lograré con el entusiasmo que le ponga a lo que hago. No es que crea que los propósitos sean inútiles, al contrario. Lo que creo es que deberíamos proponernos algo todos los días. Y si necesitamos cambiar algo; pues cambiarlo, y si algo nos estorba; pues desecharlo.
De cualquier manera, si tomamos el fin del año como el pretexto perfecto para cambiar y desechar cosas, pues que perdure a lo largo de nuestras vidas. Alcanzar metas, y cumplir propósitos como un estilo de vida. Entregarse a lo que nos gusta, y sonreírle un poquito a la vida… sin dejar de ser realistas.
Bueno, y con todo y todo… les confieso que soy una chillona cuando suenan las campanadas y mi hermana y mis padres me abrazan, pero eso seguramente es porque pocas veces nos transmitimos esa energía tan fregona que sale de los más profundo de nuestros seres. Lamentable, pero cierto.
Y por último, si alguién me preguntara: “¿Qué te dejó el 2009?”; le contestaría: “Me dejó, principalmente, el haber aprendido que el daño no me lo hacen las demás personas… me lo hago yo solita. Ah, y descubrí una frialdad sorprendente dentro de mí, la cuál me ha ayudado a sobrellevar bastantes tragos amargos. Eso, entre otras cosas y a un nivel muy personal”.
Por mi parte, lo único que me resta decirles es que:
“Deseo que el 2010 comience de manera favorable, pero de no ser así… siempre será buen momento para volver a comenzar”.
No se esperen al siguiente año. Mucha buena vibra y éxito en lo que se propongan.
Viry.
(en otra de sus humildísimas opiniones, si acabaste de leer… GRACIAS)




Pues ésta es mi segunda entrada que escribo por acá. Debió ser la primera, pero lo anterior ya lo traía en la mente y no podía esperar más. De antemano, te agradezco a ti que te tomes el tiempo para leer las palabras que salen desde las vivencias de mi persona. No pretendo mucho escribiendo en este blog , la verdad es que mis pretenciones se limitan a expresarme y desahogar un poco (o mucho) de lo que traigo en mis atormentados pensamientos (a veces afortunados y otras tantas hasta desvariados).